Acerca del movimiento en la creación
Puerta del Este, Xul Solar, 1935 Antoine Roquentin, célebre personaje de La Náusea (1938), en medio del pánico se repetía angustiado: “¿A dónde ir? ¿A dónde ir? Todo puede suceder” (p.92). Quizás esta desesperación del personaje resulte una vía propicia para pensar a la fase de caos que atraviesan la mayoría de los procesos de creación. Y es que, a fin de cuentas, atravesar un estado caótico donde las ficciones que sostienen nuestras vidas se desorganizan, poniendo sobre la mesa mil posibles, supone, sin dudas, efectos en quien crea. Otro personaje, fruto de una de las creaciones más metafísicas de Leopoldo Marechal (1999), Adán Buenosayres, exclama en una tertulia: “¡Es el caos, justamente! Así como en el Caos primitivo, antes de la creación, todas las cosas estaban, sin diferenciarse ni combatirse, así están todas las canciones juntas en el caos musical de la inspiración poética” (...