Nadie y cualquiera dejan recuerdos en el tapizado
Cualquiera que haya pasado por un negocio de antigüedades pudo haberse interesado por la historias personales entretejidas en el tapizado manchado de una silla. ¿A quién le pertenecía esta lámpara polvorienta con la pintura gastada? ¿En qué parte de su casa ponía estos adornos de bronce? Sí, a veces esa clase de negocios se convierten en un shopping de historias que funcionan como combustible para cualquier nostálgico curioso, y creo que esto es así porque, en el fondo, pocas cosas pueden ser más conmovedoras que un ser humano tratando de mantenerse vivo en el tiempo sea intencionalmente o por distracción, con mensajes dirigidos al futuro en una cápsula del tiempo enterrada en un jardín o con una mancha accidental en el tapizado de la silla que en cuarenta años descansará en una tienda de antigüedades: mantenernos vivos en el espacio-tiempo aunque sea con un recuerdo que diga que estuvimos ahí y que esa mancha es tan nuestra como la nota que escribimos, ¿O no son lo mismo? A cualquier ...