En defensa del jazz sin y ( )
Ascensores, compilados de música para estudiar, el jazz parece estar en el fondo de todos lados. Jazz y cocina, jazz y lectura, jazz y sus cincuenta beneficios neuronales que pueden volverte una persona exitosa. Jazz y ( ), porque el jazz sin y ( ) encabeza la lista de lo que estos tiempos clasifican como tedioso (eso y mantenerse curioso en una conversación que dure más de cinco minutos). Siempre-actualmente criticada, la "actualidad" nos da otro motivo para cuestionarla: la mala fama del jazz sin y ( ), que hoy intentaremos reivindicar. Bueno, eso y otras cosas. Este post es sobre jazz sin y ( ), experiencias envolventes y revestimientos nuevos, alguna que otra referencia sobre cine y un pequeño guiño a la improvisación. Digamos que es un cóctel de nombre feo que no combina para nada con el sabor de lo que se toma. Empecemos. The pink studio, Henri Matisse, 1911. Una de las mañas más insoportables que tenemos como seres humanos es intentar interpretar todo lo que se "n...