HOT AND MYSTERIOUS: breve anatomía de octubre
"Being hot and mysterious", un concepto que ME FASCINA. A nadie le gusta la desesperación servida en una bandeja de plata, lista para ser probada: el abc de todo artículo de Cosmopolitan sugiere todo lo contrario, being hot and mysterious, ofrecer un aire interesante-misterioso-octubresco que deje siempre un espacio para la pregunta, un aire que nunca sea ni muy muy ni tan tan, un aire que permita a sus consumidores respirar ese no sé qué (el famoso je ne sais quoi), donde lo misterioso se vuelve la clave de la atracción. Menos palabras y más sensualidad, "being hot and mysterious" es el antiguo y harto escuchado consejo de conquista no sólo en octubre, sino en cualquier mes, a cualquier hora del día, en cualquier revista de consultorio o peluquería.
Si pensamos en personajes que respondan al abc de being hot and mysterious, encontraremos en todos un punto en común: no sabemos casi nada sobre ellos. Es que eso es lo misterioso, el imán que atrae a cualquier curioso que inocentemente se tope con estos aires de sensualidad e intriga; "being hot and mysterious" sugiere que el portador de esta extraña energía de conquista-de-revista-cosmopolitan no se apura en develar su persona, logrando así que sus espectadores se inventen a sí mismos toda clase de historias para hacer encajar a estos misteriosos personajes en sus propias fantasías. Después de todo, ¿Qué mejor ingrediente para la fantasía que el misterio? Es ese hueco de información lo que alimenta a los enamorados que sueñan despiertos, nutriendo así sus fantasías con diálogos, interacciones y situaciones imaginarias para explicar el misterio de los extraños personajes culpables de sus desvelos y expectativas.
Un aire místico y sin esfuerzo envuelve al fenómeno hot and mysterious, dejando volar a las fantasías de sus admiradores hasta convertirlos en poetas. Se trataría entonces de ser indescifrable, de no develar casi nada acerca de uno mismo: ¿Cómo saber dónde están estas personas si sus redes sociales son tan misteriosas? ¿Cómo son? ¿Qué están haciendo? Being hot and mysterious implica dejar a los demás adivinando. ¿Qué mejor ingrediente para una rutina aburrida que el poder fantasear con esta clase de personajes? Cualquier cosa que se presente como misteriosa puede ser atractiva para quien tenga ganas de resolverla. "Hot and mysterious", vieja e infalible fórmula de seducción.
El problema del concepto hot and mysterious, considero, es el no poder distinguir entre una persona de la vida real y un personaje de nuestras propias fantasías; a veces, estar tan hechizado por el cuento puede implicar que no podamos reconocer que, en el fondo, nosotros somos los autores de esa historia. Lo cierto es que, por más triste que parezca, inventamos fantasmas misteriosos para volver interesantes a las personas con las que interactuamos y resulta triste pero sí, a veces la vida es aburrida y necesitamos obsesionarnos con personajes que no existen, tanto que terminamos confundiéndolos con personas del plano físico de este universo.
Being hot and mysterious es un estado con el que nos podemos obsesionar para nuestro propio entretenimiento, ya sea encarnando esa energía u admirando esos aires en otra persona. ¿Se puede ser totalmente hot and mysterious? Francamente no creo. En mi opinión, el misterio siempre pende de un hilo, y ese hilo son las esporádicas y hermosas intervenciones de lo auténtico, de los momentos en que, seguramente sin intención, "mostramos la hilacha" y nos volvemos vulnerables aunque sea durante dos segundos. Si lo pensamos desde este punto de vista, tal vez la autenticidad, cruda e incómoda como ha de manifestarse la mayoría de las veces, sea el misterio más natural e indescifrable de todos. Quizá todo lo que necesitamos para considerar interesantes a los demás no sea inventarnos fantasías sobre ellos, sino entregarnos a una conversación real donde podamos preguntar antes de suponer, aprendiendo a enamorarnos del misterio más grande de todos, es decir, el misterio de una diferencia que no puede explicarse ni develarse en ninguna fantasía.



Comentarios
Publicar un comentario